Ir a contenido
5 consejos prácticos para mejorar tu calidad de vida en la tercera edad

5 consejos prácticos para mejorar tu calidad de vida en la tercera edad

Mantener un equilibrio de cuerpo y alma se vuelve una llave maestra a la hora de mejorar y mantener la calidad de vida. Sin embargo, la cotidianidad y el ritmo actual reducen drásticamente el tiempo que podemos dedicarle a nuestro bienestar. Es por ello que esta etapa debe representar una oportunidad de vivir nuevas experiencias, reconectarnos con nosotros mismos y disfrutar la vida

Nuestra edad no significa que nuestra vida terminó o ya no podemos vivir la vida como todos, es en realidad una nueva instancia, para mirar la vida desde nuestra experiencia y disfrutar cada instante con la dedicación y el tiempo que deseábamos en otras etapas. 

El impacto provocado por el COVID-19 ha provocado complicaciones adicionales en diversas esferas de la vida, que han afectado la vida de todos por igual. Por ello se hace fundamental mantener hábitos que nos permitan mejorar nuestro bienestar y participar activamente de la sociedad.

A continuación, te entregaremos cinco tips para mejorar tu calidad de vida, mantener tu cuerpo sano y tu mente activa

1. ALIMENTACIÓN SALUDABLE: 

Como es sabido, el tipo de alimento que ingieres a diario tiene directa relación con la calidad de la salud del organismo, más aún en este periodo donde los requerimientos nutricionales son más específicos. 

Todos los adultos, requieren tres comidas principales diarias y dos meriendas. Una primera recomendación puede ser incluir en tu dieta proteínas que fomenten la regeneración celular como los productos lácteos, las legumbres y la carne, además, de frutas y verduras ricas en vitaminas que pueden protegerte contra de enfermedades. Sin embargo, antes de iniciar cualquier régimen alimenticio te recomendamos consultar con un nutricionista, quien te indicará la rutina de alimentos más aptos para tu condición de salud.

Recuerda hidratarte, no debe ser solo agua, puedes beber jugos de frutas o verduras que contribuyen a la ingesta de vitaminas. 

2. ACTIVIDADES DE AGILIDAD MENTAL:

Un buen estado cognitivo permitirá que puedas vivir tu cotidianidad sin problemas, manteniendo actividades como ir de compras, revisar el correo u ordenar las finanzas familiares, de manera independiente, autónoma y ágil.

Algunos ejercicios prácticos para adultos mayores incorporan mantener una vida social activa, evitar la rutina y controlar el consumo de pantallas. Recomendamos cursos de pintura, jardinería, lectura, cerámica o música, con ellos se desarrollan operaciones lógicas, habilidades de comprensión lectora, agilidad de asociación y fomento de la creatividad.

3. MANTENER UNA CORRECTA HIGIENE

Varios problemas de salud en esta etapa son producto de una mala higiene. Es fundamental ir al menos una vez al año al odontólogo para llevar una correcta salud dental. Del mismo modo es importante mantener rutinas diarias, tales como ducharse o lavar tus dientes. Es importante que la autonomía debe ser acompañada de la debida asistencia, es decir, no te fuerces a hacer algo que sientes que no puedes.

Por otro lado, vuelve a hacerse importante la necesidad de hidratarse, para mantener una adecuada salud dermatológicas de modo que su piel se encuentre protegida de externalidades que puedan acelerar su envejecimiento

4. VIDA SOCIAL

La vida laboral y familiar que tuvieron por años, incluso décadas, hace que se pierda contacto con amigos y relaciones cercanas, provocando sensación de soledad y tristeza. Sin embargo, este es el momento propicio para re entablar relaciones y re vincularnos con aquellos que queremos tanto. 

Las nuevas tecnologías y las aplicaciones móviles son una buena herramienta para ampliar tu círculo social. Ahí encontrarás personas con interés similares, con quienes compartir actividades y momentos de ocio; podrás conocer la oferta de actividades según tu ubicación e intereses.

5.  ACTIVIDAD FÍSICA

Tranquilo, no tienes que convertirte en un deportista de alto rendimiento, puedes caminar, correr, nadar, e incluso bailar. Idealmente deberías sumar al menos 150 minutos a la semana, es decir, con 20 minutos diarios puedes lograrlo. Para empezar, te recomendamos ejercicios de flexibilidad, donde re-adecuadaras tu cuerpo al movimiento. Si el ejercicio no es tu fuerte, pero aún quieres estar activo, puedes caminar, usar la bicicleta, o aprovechar las actividades domésticas como subir escaleras.

Artículo anterior 5 razones para usar una balanza digital de alimentos en tu casa